Con motivo del día mundial de la prevención del
suicidio, se impartió una conferencia por parte del Departamento de Acompañamiento
Universitario, DAU, en las instalaciones de la Facultad de Ciencias de la Comunicación
de la BUAP, que llevaba por nombre “Gracias a la vida, vivir sin depresión” por
la Psicóloga Claudia Castillo.
Aproximadamente 900 mil personas mueren cada año por suicidio en todo
el mundo, principalmente individuos entre 15 y 29 años, Castillo aclaró que no se
puede realizar una estadística exacta, puesto que no todos los casos de muerte infligida
son denunciados y sólo pueden recabar información de los hospitales públicos.
Según la secretaria de Salud, en México se considera
que existen 14 mil casos consumados por año, 1 de cada 10 intentos es
concluido, lo que lo coloca en el noveno país de muertes por suicidio de una
lista de 53.
En el año 2001, la Organización Mundial de la Salud,
declaró al suicidio como un problema de salud pública y ha establecido
lineamientos para la prevención por todo el mundo.
La depresión es un trastorno mental, la define como
la pérdida de interés o placer y es la primera causa de los suicidios.
Mencionó que existen tres tipos de depresión, la
leve; esta puede durar de dos a tres semanas y el paciente puede realizar las
actividades cotidianas, la moderada; dura de tres a cinco semanas, se presenta
cierta dificultad para desarrollar las acciones diarias, ambas pueden tratarse
sin necesidad de fármacos, es indispensable que se mantenga una buena
alimentación combinada con ejercicio para poder salir del cuadro depresivo; por
último mencionó la grave; la cual dura semanas o meses, es en ésta donde se presentan los intentos de
suicidio, se controla mediante la capitalización.
Los síntomas más frecuentes que se pueden presentar
en un paciente con depresión es: el ánimo decaído, cansancio, trastorno del
sueño, pérdida o aumento de apetito, baja autoestima, trastornos del
pensamiento, etc.
Castillo aseveró que no debemos aminorar el
problema, si conocemos a alguien que presente síntomas o nosotros mismos nos
sentimos identificados con dos o más, tenemos el compromiso de realizar una cita
y acudir con el psicólogo, para que nos oriente y al mismo tiempo nos oriente
para poder salir del cuadro lo más rápido posible, o si en el peor de los
casos, algún familiar o amigo decidió terminar con su vida, los familiares
inmediatos, padres, tutores, hermanos, deben acudir a terapia para poder
asimilar el hecho.